CEREBRO EN MODALIDAD DE JUEGO

Álvaro Bilbao, neurólogo y psicoterapeuta español, señala que cuando el cerebro del niño entra en modo juego es capaz de hacer mejores cosas.

En su libro “El cerebro del niño explicado a los padres” (disponible en Amazon) plasma su experiencia como investigador pero también como padre e invita a los adultos a jugar con los niños. El juego además de estimular el desarrollo cerebral ayuda a generar un mejor vínculo entre el niño y sus padres.

Si bien hay muchas maneras, este especialista destaca tres aspectos claves que ayudan al desarrollo intelectual en pequeños de 0 a 6 años, las cuales se pueden desarrollar de un modo lúdico:
1.- Una de las mejores maneras es leerles cuentos: esta práctica diaria ayuda a que los niños desarrollen de mejor manera su comprensión, amplíen su vocabulario y trabajen con imágenes mentales. Además ayudan a potenciar distintas habilidades cognitivas como la atención, la memoria, la capacidad de secuenciar, analizar información, etc. Todo esto ayuda a adquirir aprendizajes de manera más fácil y desenvolverse con mayor soltura en la vida diaria.

2.- Desarrollar el autocontrol: es muy importante enseñarle a los niños a tener paciencia, a esperar, a desarrollar la empatía y manejar la frustración. Existen distintas estrategias para manejar la frustración y las pataletas, aprender a competir sanamente y para ayudar a tu hijo a calmarse con elementos simples. Todo esto ayuda a que los niños vayan aprendiendo de su cuerpo, emociones y en definitiva a autocontrolarse.

3.- Desarrollar la creatividad: la mejor manera de lograr este aspecto en a través del juego libre. Si un padre juega con su hijo capta su atención, sus emociones y su cerebro entra en modo aprendizaje. La creatividad nos permite encontrar distintas soluciones frente a un problema o conflicto, ser más flexibles y adaptarnos más facilmente a situaciones desconocidas o distintas.

Leave a Reply

Your email address will not be published.